VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO!

¡VIOLENCIA EN EL NOVIASGO!

  La violencia en una relación de pareja se refiere a toda acción u omisión que daña tanto física, emocional como sexualmente, con el fin de dominar y mantener el control sobre la otra persona. Para ello se pueden utilizar distintas estrategias que van desde el ataque a su autoestima, los insultos, el chantaje, la manipulación sutil o los golpes.

La violencia doméstica afecta a todos por igual. Y aunque mueren más mujeres a manos de hombres, jóvenes homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales son, también, víctimas de abuso violento, hostigamiento y discriminación durante el noviazgo, es por eso que es interesante saber cómo la violencia en el noviazgo adolescente es un problema familiar, escolar, con amigos, principalmente personal, emocional de la persona afectada.

Este caso ocurre por mayoría ya que en porcentaje es el hombre el que manipula a la mujer, pero también existen casos donde la mujer es quien ejerce la violencia contra hombre.









¿QUE EFECTOS PRODUCE LA VIOLENCIA EN EL NOVIAS EN UN ADOLECENTE?

Diversos estudios han reconocido que la violencia durante el noviazgo se vincula con factores individuales, entre ellos la depresión, baja autoestima y ciertas conductas de riesgo como el consumo de alcohol, inicio temprano de las relaciones sexuales y bajo rendimiento escolar.

La violencia produce efectos que pueden reproducir conductas en sentido negativo y
extenderse a todos los contextos donde interactúa el adolescente, del ámbito privado
trasciende al público. 
Por lo cual, la violencia en el noviazgo merece especial atención,
sobre todo, cuando se inician las relaciones entre los y las jóvenes y se definen roles y
límites. Las conductas violentas en las relaciones de pareja no son percibidas como
tales, por las víctimas, o por los agresores, es decir, los signos de maltrato durante el
noviazgo se confunden con muestras de afecto, que en realidad ocultan conductas
controladoras.







CONCECUENCIAS LEGALES.

El Pleno del Congreso local reformó el Código Penal del estado a fin de equiparar la violencia en el noviazgo con la familiar para imponer sanciones de dos a cinco años de prisión y de 200 a 500 días de multa a quienes comentan dicho delito.







¿Qué factores influyen para que la victima esté desprotegida?

  • La falta de atención de los padres o cualquier familiar que esté a cargo de ella/él (victima).

  • La baja autoestima que le provoca estar en un constante ambiente violento.



  • Las amenazas que provienen del mismo agresor, atentando contra su seguridad jurídica.



DATOS ESTADISTICOS.

Según la Organización Mundial de la Salud, 3 de cada 10 adolescentes denuncian que
sufren violencia en el noviazgo. Muchas de las mujeres que son maltratadas durante el
matrimonio vivieron violencia en el noviazgo y no la identificaron.

“La violencia más frecuente es la ejercida por el actual o último esposo o compañero,
declarada por el 43.2% de las mujeres, le sigue la violencia en la comunidad por el
39.7% de las mujeres; la violencia en el trabajo representa el 29.9% y la escolar 15.6%”.



¿COMO DETECTAR A UNA PERSONA VIOLENTA EN UNA RELACION?


  • Actitud posesiva e insegura, la persona violenta no permite que su pareja tenga amistades y la vigila constantemente. Sin motivo aparente, se enoja a menudo en forma extrema.

  •  Ha sido víctima o testigo de violencia en su familia.

  • Abusa del alcohol o drogas y presiona a su pareja para que las consuma.

  • Se pone en situaciones de riesgo cuando han discutido.

  •  Culpa a los demás de sus problemas.

  • Busca tener todo el control de la relación.

  •  Te pone apodos o te llama de maneras que te desagradan, sobre todo en público.

  •  Ha intentado chantajearte sentimentalmente, o lo has descubierto mintiendo y engañándote.

  • Trata de controlar tus actividades, con quién sales, revisa tu celular e incluso te hace prohibiciones.

  • Te cela, insinúa que andas con alguien más, o te compara con sus ex novia/os.


  • Ha destruido alguna posesión tuya (cartas, regalos, celulares).


  • Identificas que te “manosea” o hace caricias agresivas.


  • Te ha golpeado argumentando que es “de juego”.


  • Ha ocurrido violencia física: cachetadas, empujones, patadas hasta puñetazos.


  • Amenaza con golpearte, encerrarte, dejarte o incluso con matarte.


  • Te obliga a tener relaciones sexuales o incurre en violaciones.


  •  Amenaza con quitarse la vida si lo/la dejas.








Estrategias para prevenir la violencia en el noviazgo.


Un factor determinante en la forma de calificar una experiencia amorosa o tener
expectativas ante ella es la autoestima, pues entre más elevada sea, menos dependeremos de la demostración concreta y continua de valor que tenemos del cónyuge para sabernos valiosos. Por el contrario, si nuestra concepción del yo es baja, tendremos a depender de las autoafirmaciones constantes originando ideas equivocadas de lo que puede ser el amor.

La comunicación es un factor de gran importancia en todo tipo de relación. Debemos
aprender que decir “no”, no significa falta de cariño o respeto, es poder hacer valer tu
opinión, tus gustos, intereses y tus valores. Por otro lado, la sumisión, o decir siempre
que “sí”, no es una expresión de cariño o de valorizar a tu pareja o la relación.
Respetarte a ti y tus convicciones, es el primer paso para construir una relación sana,
respetuosa y madura. 

Las parejas deben aprender la importancia de negociar, de comunicar sus necesidades
e intereses y llegar a acuerdos fuera posturas. En muchas ocasiones, optar por crear
una tercera opción fuera de la que ella o él proponen puede ser lo más sano.
Mostrar nuestro descontento o enojo no es malo, es la forma en cómo lo demostramos.
La violencia nunca será una forma adecuada de demostrar este sentimiento.

El amor no puede cumplir con todas las exigencias que la vida de pareja presupone,
también son fundamentales la inteligencia, la información, la conciencia y la
competencia, complementando la satisfacción del individuo. No debes tener una relación
violenta, debes tener una pareja complementaria y compartir la vida






CONCLUCION 


De todo lo dicho se deduce que la violencia de pareja es un problema generalizado que
tiene graves consecuencias a corto plazo y largo plazo para la salud y el bienestar. Los
jóvenes que son víctimas son más propensos a experimentar síntomas de depresión y
ansiedad, a participar en conductas no saludables como el consumo de tabaco, drogas
y alcohol o exhibir comportamientos antisociales y pensar en el suicidio.

Cualquiera corre el riesgo de sufrir violencia doméstica, incluso si no la ha padecido en
el seno de su familia. Los seres humanos pueden carecer de la suficiente autoestima
para darnos cuenta de que nuestra pareja no los quiere y ejerce un control sobre ellos.
La violencia doméstica ha dejado de tener género.

No establece diferencia entre parejas homosexuales, heterosexuales, jóvenes o
mayores. Todo es control y poder. Lo único que cambia es la edad, pero es la misma
situación. Si no se acaba con la violencia doméstica de los padres o cualquier persona
que sepa sobre un caso de violencia y no haga nada, no se va a acabar con la violencia
domestica de los jóvenes.









































ENLACES












MIREYA JIMENEZ PEREZ.



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